9 de agosto de 2008

X Files ¿El fin de los enigmas?

El Clarín
Por: Pablo O. Scholz
Fuente: SANTA MONICA ENVIADO ESPECIAL

David Duchovny y Gillian Anderson, los protagonistas de la mítica serie, vuelven para investigar un oscuro caso en "Los expedientes secretos X: Quiero creer", la película que se estrena el jueves. Un enviado de Clarín dialogó con ellos en el hotel Casa del Mar, a orillas del Pacífico, donde él se mostró cansado, y ella, embarazadísima y divertida.

Sin afeitar, remera negra apretada para mostrar sus brazos trabajados, jean azul pregastado. David Duchovny saluda con displicencia. Se lo nota agotado, y ni la brisa del Pacífico en pleno verano estadounidense le cambia el rostro. Y eso que protagoniza el filme que lo reúne con Gillian Anderson, en el que una agente del FBI desaparece en circunstancias extrañas, y así es que Mulder y Scully vuelven a investigar. En el med
io, un cura que fue pedófilo y tiene poderes de psíquico.

¿Cuál es tu opinión acerca de la conjunción entre la fe y la ciencia?

Creo en la ciencia, creo en la verdad objetiva, creo en las pruebas médicas. La ciencia no es algo sobre lo que haya que hacer interpretaciones, pero también creo en la posibilidad de la fe, en su poder, sin importar si en lo que creés es verdad o no. El simple hecho de creer es poderoso, y si creés, eso te da algún tipo de poder. De eso trata la película, lo importante no es en qué creés, sino que creés en algo. Aunque no creo que vayan por el buen camino esos tipos en la película...


¿Tuviste alguna experiencia que te diera miedo durante el rodaje?

No, hay algunas cosas que suponen un desafío a nivel físico, como salir del auto enterrado en la nieve, tenía que pasar por un espacio pequeño, así que... fue duro, hacía frío, pero esas cosas me gustan. Fue bueno trabajar en esto después de tantos años. Es que trabajábamos bien juntos por naturaleza, y queríamos estar haciendo esto, no es que queríamos estar en otra parte.

¿Porque en el pasado no querían estar haciendo lo que hacían...? ¿Por qué?

De alguna manera, ¿sabés?, después de siete, ocho años en esto, no siempre querés hacer lo mismo...

¿Así que creés que esa química que hay en el set es cuestión de suerte?

Ya hay química en la forma en que los personajes fueron escritos, y creo que la química al actuar es igual que la química en la vida: ambas son un misterio. No puede forzarse, simplemente hay o no la hay.

¿Te parece que corren un riesgo, ya que las nuevas generaciones no conocen la serie como nosotros?

Bueno, en realidad no tenemos nada que perder, si no sale bien y ésta es la última, entonces se acabó, así que sólo tenemos cosas que ganar, que es seguir haciendo más, si funciona... Es muy duro tener que estar pensando siempre "por favor, que les guste a los jóvenes". Me encantaría que les gustara, pero miro alrededor y veo las cosas que se hacen para tratar de complacerlos y no me gustan, así que ¿por qué no tratar de complacernos a nosotros y a la gente que tiene más de 18?

¿Firmaron algún precontrato para próximas películas?

No, iremos película a película.

¿Hasta qué punto estás involucrado en la escritura del guión?

Lo que le dije a Chris Carter, antes de que empezara a escribirlo, fue que tenía claro que debía ser una película que se pudiera entender sin haber visto nada de X-Files. Debía ser el episodio más independiente de todos, ser un gran misterio. Cuando publicitábamos el primer filme, en 1998, decíamos lo que nos decían que dijéramos, ya sabés, "no digan que hace falta conocer la serie para disfrutar la película", y era una mentira. Ahora, aprendimos y no lo hemos dicho, pero esta vez no es mentira... (ríe). Tuve que ver en la escritura de algunos episodios, y en la creación de alguna de las mitologías o como quieras llamarlo, pero no en esta película.

¿Te sientes de alguna manera más cerca de tu personaje que antes?

Bueno, hay algunas cosas que compartimos, el suicidio... (risas). No todo lo aprecié en su momento, así que sí, creo que un montón de gente subestima la importancia que tiene que un actor quiera estar donde está, o lo importante que disfrute lo que está haciendo. De alguna manera se nota, se te verá más feliz.

Dijiste que contribuiste con la mitología de la serie, ¿en qué aspectos?

Se reclina en su silla y toma el respaldo de una contigua. Y dice: "De los dos episodios que yo escribí, uno tenía que ver con aliens, no creo que tenga una preferencia".

El personaje del padre Joe, un psíquico y antiguo pedófilo, busca redención. ¿Cómo creés que reaccionará el público?

Su presencia tiene sentido en cómo responden a él los personajes. Scully reacciona, porque cree en la institución que él representa. Mulder no le da importancia a la realidad institucional y va por lo que le interesa personalmente. Estoy seguro de que rechaza lo que el tipo hizo, pero ve más allá, es capaz de dejar a un lado juicios morales. Mulder siempre buscó redención, siente que no hizo todo lo que podía, incluso con lo de proteger a su hermana cuando fue abducida, o ganar esta batalla que tuvo durante nueve años con esta conspiración. Es un tipo que aprende una lección del Padre Joe, que es la de no abandonar, no rendirse. No decimos que la redención sea posible, pero deberíamos seguir intentándolo.

Siempre se me olvida que estoy embarazada...", dice una afable Gillian Anderson. Vestida de verde rabioso, curiosamente hace juego con sus ojos claros, en claro contraste con sus zapatos... violetas.

Anderson es la compañera de Duchovny, pero su contracara en cuanto a amabilidad. Su look no revela que se haya levantado apresurada, ni por asomo. No tiene anillos, pero sí un aro enorme -enorme- que le pende del lóbulo derecho.

Siempre vemos superhéroes en la pantalla, y tu personaje, Scully, es solamente una mujer, con sus debilidades y sus respuestas humanas a los problemas. ¿Qué creés que la hace tan fuerte?

Desde el momento en que Scully se introdujo en las conciencias de los televidentes, el público vio cuán fuertes eran sus opiniones, y lo inteligentemente que el personaje estaba escrito, aunque ella ha sido emulada a lo largo de los años por innumerables personajes en la TV. Pero la gente sigue respondiendo a ese aspecto de ella, y realmente no sé por qué. Es curioso y tengo que decirte que probablemente se trata tanto de ella como individuo, y de cómo se complementan con Mulder. Scully sola es interesante, pero ¿es tan interesante sin Mulder al lado y esa dinámica tan particular que tienen juntos? Pues no lo sé.

¿Cuál es tu opinión sobre fe y ciencia?

Esa es una gran pregunta. Creo que en la película hay cosas difíciles, muy controvertidas, con las que sobre todo Scully tiene que luchar. Esas cosas hablan de ella, y puede ser un poco peculiar ver a los personajes en este contexto particular, un thriller que tiene que ver mucho más que con aliens o fenómenos paranormales. Esta vez no es eso, pero de alguna manera tenemos todo el tiempo dos historias paralelas, que refuerzan la relación que estos dos personajes tienen entre ellos, y también que Scully tiene en cuanto a su propia relación con Dios y con la fe. Tiene muchas preguntas. Ninguna de esas cosas son mi experiencia particular, no soy una persona religiosa, tampoco soy una científica, pero hay aspectos concretos que en ciertas épocas de mi vida me fascinaron.

¿Cómo fue volver al personaje seis años después? ¿Fue de verdad un desafío?

Fue un poco más desafiante de lo que pensé que sería. Cuando fui por primera vez a Vancouver, simplemente llegué tras dos vuelos internacionales, la primera escena fue especialmente desafiante, no sé si fue por el jet lag, pero los primeros dos días fue difícil. David y yo teníamos una escena juntos, tenía que estar en una habitación con Mulder otra vez, y fue más familiar, ya sabía en qué dirección iba.

¿Mantuviste contacto todos estos años?

Sí, sobre todo a través del correo electrónico, cada uno sabía siempre cómo estaban los demás. Más con Chris (Carter) que con David.

Sin adelantar nada, tanto Scully como otro personaje son como modernos Prometeos, tienen locas y complejas preguntas...

Sí, muy complejas, y espero que los que vean la película continúen haciéndose más preguntas, porque creo que hay temas muy interesantes que discutir.

OK, adelantemos algo a los fans: Mulder y Scully finalmente se besan en el filme.

Mientras juega con su pulsera dorada en la muñeca izquierda, pasa la lengua por encima del labio superior. Y responde: "Es raro, porque nos conocemos muy bien, y seguro hubo pequeños besos en el pasado. Siempre es una sorpresa cuando tenés que besar a alguien en público, es raro y no estás pensando en si la otra persona besa bien o no, estoy segura de que mucha gente besa mejor en las películas de lo que lo hacen en la vida real. Es duro, ¡pero es así!"

En esta química especial entre Scully y Mulder... ahora un límite se ha echado abajo. ¿Cómo creés que va a reaccionar el fan?

Es algo que han estado pidiendo durante años y años, así que han conseguido algo de lo que pedían, imagino que estarán felices.

Atención: hay que quedarse después del final de los créditos, porque algo importante sucede.

¿Es fantástico, es real? ¿Qué pasa al final?

¿Le has preguntado a Chris? ¡Fue idea suya! No estoy segura si se supone que debo explicarlo, creo que la idea es que la gente tenga diferentes opiniones de lo que significa, en cuanto a su vida, en cuanto al futuro, si es una broma, si es tonto, si es real...

Alguien dice algo como "No perseguimos la oscuridad, es la oscuridad la que siempre nos encuentra". ¿Hay salida para Scully y Mulder? ¿Podrán ser personas felices algún día?

No serían tan interesantes si fueran personas felices. No lo sé, veremos.

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