30 de junio de 2008

Archivos extraterrestres. Un encuentro cercano.

Milenio
Por: Fabián Pulido

Obscura la noche sin luz alguna que la del autobús sobre el asfalto. Mi destino era la Ciudad México y sin mayor interés en la película que el ADO presentaba decidí mirar al infinito oscuro del campo abierto.

De repente, llamó mi atención una luz blanca justo arriba de un cerro. Parecía una estrella pero la proporción no era la adecuada. Para ser una estrella estaba demasiado baja, tanto que parecía tocar la silueta de la loma. Tampoco podía ser el foco de alguna torre pues su tamaño rebasaba las proporciones de un señalamiento así.

Sin mayor empeño decidí hacer caso omiso hasta el momento en que, veinticinco minutos después, reparé en la luz, en aquella luz que seguía allí, sobre los cerros. No podía ser la misma que kilómetros atrás habíamos dejado; ahora se postraba sobre otra colina y la lógica de que ésta fuera una estrella o el reflector de alguna antena era poco coherente.

Mis ojos se separaron jamás del cristal del autobús. Allí estaba yo. Observante. Cauteloso. Preguntándome qué tipo de iluminación podía ser. Los minutos pasaron y aquella luz parecía seguirnos hasta que, en un momento de distracción al regresar mi mirada, me di cuenta que había desaparecido. “Bueno, por lo menos se acabó el ocio y podré dormir” pensé. Sin embargo, todas las preguntas posibles que me había hecho durante el camino secuestraron mi pensamiento una vez más cuando, al otro lado de la carretera y a través del ventanal que se encontraba cruzando el pasillo del autobús, vi aquella luz que parecía coquetearle al camión como si tratara de decirle algo.

Brinqué al asiento contiguo. El autobús estaba casi vacío. Y entonces el murmullo comenzó por todo el pasillo. No era el único que se había dado cuenta de aquella luz. Mi ansiedad creció todavía más cuando el punto blanco recorrió aquel costado del autobús hasta postrarse al frente del mismo.

Me importó poco lo que pudieran pensar. Corrí hasta el chofer y comencé a cuestionarle sobre la luz que repentinamente había aparecido sobre el horizonte. Hizo caso omiso a mis preguntas, tal vez porque había pasado desapercibido aquel fenómeno que yo fácilmente podía identificar. Estaba allí, podía distinguir perfectamente bien aquel fulgor del resto de las estrellas.

Mi frenética conversación, de la que ya eran partícipes otros usuarios, molestó al chofer hasta que, una vez que pudo identificar la luz, fue testigo, como yo y otros cinco pasajeros más, de cómo aquella energía palpitante comenzaba a aumentar y a reducir su diámetro como si se tratara de algún mensaje en clave. Entonces le interesó la charla. El parpadeo se repitió por cinco ocasiones hasta que a una velocidad inverosímil se alejó perdiéndose en la oscuridad del horizonte.

Creo que sí. Así es. A partir de ese momento estaba seguro de haber presenciado el “fenómeno OVNI”.

Parece un relato cualquiera pero no lo es para mi. En verdad, no es sólo el intro de esta semana. Fui testigo de un fenómeno que me asombró y que provocó la sorpresa de seis personas más que viajaban conmigo aquella noche hace cinco años.

A pesar de mi entusiasmo al contar esta historia a familiares y amigos (a propios y extraños) nunca logré interesar con el relato. Tal vez porque muchos dan por hecho que esas “cosas” no existen. Pero les aseguro, no podía ser una estrella. No podía ser un avión. Toda la actividad y características de aquel fulgor rompían con patrones conocidos: tamaño, destello, movimiento, velocidad. El punto más sorprendente fue cuando el diámetro de aquella luz crecía y reducía su tamaño como si se tratara del movimiento de una medusa de mar. Su partida fue aún más increíble.

Hace mucho que no pensaba en aquella experiencia, experiencia de la que muchos de nosotros, creo, pedimos vivir. No fue sino hasta el miércoles pasado que, viendo la programación del History Channel, me tope con dos excelentes programas: “Cazadores de OVNIS” y “Archivos Extraterrestres”. En el primero un grupo de entusiastas investigadores se empeñan, a toda costa, en recopilar evidencia relacionada con el fenómeno OVNI (hablamos de evidencia seria, no las chafeces de Maussan) y el segundo muestra una serie de testimonios de personas que se toparon con naves y artefactos imposibles para la época.

Hay seriedad en el contenido de ambos programas. La recreación de los sucesos, las fotografías, los testigos y la validez de investigadores especializados le dan credibilidad a lo inverosímil.

Ambos programas captaron mi atención. En "Archivos Extraterrestres" miembros del portaaviones “Roosevelt” compartieron su encuentro con una enorme nave que, después de haber rodeado el buque, se sumergió hasta perderse en el fondo del mar.

Yo me pregunto, si las sociedades del primer mundo (y de países subdesarrollados) han establecido instituciones a favor del acceso a la información gubernamental ¿Por qué no se ha hecho lo mismo para un fenómeno del que muchos de nosotros hemos sido testigos y del que poco o nada se ha compartido? ¿No estamos listos para ello? ¿Habría caos? La verdad lo dudo. La conciencia de saber que no estamos solos puede cambiar el valor que le damos a nuestra presencia en la tierra y desechar, tal vez, patrones que están destruyendo nuestro entorno y a nuestros semejantes.

No sé si ustedes han tenido una experiencia OVNI o quizá me estén tachando ya de paranoico o esquizofrénico ¿Soy sólo yo?

21 de junio de 2008

Robbie Williams, en busca de OVNIs

AGENCIAS / ABC.es

Los Angeles.- En su reciente afición por buscar OVNIs, Robbie Williams no quiere estar sólo. El antiguo cantante de Take That ha hecho últimamente muchas excursiones a las afueras de Los Angeles con varios amigos para ver si, alejado del brillo de la ciudad, puede ver alguna nave extraterrestre.

Y como Robbie se reconoce en muchos de los comportamientos de la cantante británica Lily Allen, no ha dudado ni un segundo en pedirle que pase una noche con él; el plan será ir a cenar a su restaurante favorito de Los Angeles y acabar la velada a la intemperie en algún bosque o desierto lejos de la civilización para tratar de vislumbrar un OVNI o encontrarse con un ser venido de otro planeta.

Robbie Williams anunció hace unos meses su intención de mantenerse alejado del mundo de la música para dedicarse a su afición más extraña y secreta, buscar OVNIs. Con este fin, en las últimas semanas el cantante ha pasado noches enteras en campings a las afueras de Los Angeles con la esperanza de que, alejado de las luces de la ciudad, pueda vislumbrar una nave espacial o quizá, quién sabe, encontrarse con un extraterrestre.

"Robbie se ha estado llevando a sus amigos al bosque durante largos fines de semana. Quiere vivir como un cowboy en un Western. Siente una gran fascinación por los OVNIs y piensa que tiene más oportunidades de ver uno alejado de las luces brillantes de Los Angeles", explica una fuente cercana al cantante en declaraciones a 'Music News', que recuerda que Robbie ha contado en más de una ocasión sus experiencias paranormales.

Ahora, el cantante asegura que ha visto mucho de sí mismo en la cantante británica Lily Allen, que últimamente ha desatado mucha polémica en Reino Unido por su adicción a la bebida, y quiere invitarla a pasar una noche en su restaurante favorito de Los Angeles, para luego salir a buscar OVNIs juntos. "A Robbie le encanta Los Angeles, pero la única cosa que hecha de menos es el sentido del humor y la imprudencia británica", explica un amigo del cantante.

El reflejo de sí mismo

"Cree que sería bonito conocerse mientras ella graba su álbum en la ciudad y le ha pedido a su gente que llame a la de Lily para invitarla a cenar en su restaurante favorito", añade la misma fuente, que asegura que el carácter y la actitud de la cantante británica llaman mucho la atención de Robbie. Y es que "a Robbie le encanta ser como un 'gran hermano' para algunos famosos que parecen encontrarse en la misma situación en la que él ha estado: joven, vulnerable y en el centro de atención de los medios de comunicación".

El pasado mes de marzo, durante una entrevista en el 'Jeremy Kyle Show' dijo haber vivido tres experiencias extraterrestres durante toda su vida, la primera, cuando sólo era un niño, y la segunda, muchos años más tarde, tumbado en la azotea de un hotel de Beverly Hills. "Estaba tumbado en mi hamaca de noche.

Sobre mí había una cosa cuadrada que pasó sobre mi cabeza silenciosamente y luego salió disparado", aseguró Robbie Williams, que confesó que su tercera experiencia con los extraterrestres sucedió en el balcón de su dormitorio, después de haber escrito una canción sobre, precisamente, un contacto extraterrestre.

"Esa gran bola dorada y brillante se alzó sobre mí", afirmó el cantante, que basó su tour de 2006 'Close Encounters' en los OVNI's y en los extraterrestres. Por todo ello, Robbie Williams se mostró seguro de tres cosas. Primero, que la Iglesia de la Cienciología y su culto "existe". Segundo, que los espíritus también son reales, pero que son seres "de otro mundo". Y, tercero, que su futuro ya no parece estar en la música. "Voy a dejar de ser una estrella del pop. Me voy a dedicar por entero a la ufología", sentenció Robbie, que añadió: "La gente pensará que estoy loco, y sí, lo estoy".

18 de junio de 2008

Objetos extraños en el cielo de Trinidad y Tobago


Las imágenes fueron tomadas por una turista alemana en una de las islas que pertenece a la cadena de tantas que hay en el Caribe, específicamente al norte de Trinidad y Tobago, el 16 de agosto de 2007 a las 5:50 de la mañana, y proporcionadas por Elida Ines Lerman.

Esta playa es un santuario para la exploración submarina ya que esta llena de arrecifes y corales, así como por las diferentes especies que habitan en el lugar, sobre todo por los tiburones ballenas que llegan alimentarse por el abundante planctón.

Esta zona es muy solitaria y para llegar se tiene que pedir permiso a las autoridades, ya que esa parte de la isla es muy peligrosa por las mareas y el mar que es muy picado, y por la gran cantidad de tiburones de diferentes especies, sobre todo el tiburón Maco y el Tigre que están considerados como los mas peligros, después del tiburón devorador de hombres, que es el tiburón blanco.

Esta turista se encontraba con un grupo de buzos que pernoctaron en la isla para alistarse en una aventura submarina. Se levantaron temprano para contemplar la playa y disfrutar del amanecer, cuando de repente se toparon con algo tan increíble.

Ya no existe duda alguna que no estamos solos en el universo. El vídeo dura pocos segundos ya que la cámara tenía poca memoria.

Esta turista se llevó el susto de su vida. Lo único que pudo manifestar fue un gran suspiro por el miedo o por la emoción por ser testigo de algo fuera de lo común. No quiso tomar fotos porque le dio miedo que la luz que emitiera la cámara fuera a delatar su posición.

Las dos naves se encontraban prácticamente a ras del suelo, como si estuvieran buscando algo. Luego se reincorporaron a gran velocidad a otras que están surcando el cielo.

Hasta hoy no hay ningún informe oficial por lo sucedido; ningún organismo de seguridad ha manifestado nada.

Según pescadores que frecuentan la zona, casi siempre el mar esta gris tirando a negro y el cielo permanece nublado gran parte del año.

Ese punto de la isla donde ocurrió el “encuentro” se le conoce como Stone Haven Bay (Bahía de piedra el asilo).


14 de junio de 2008

Después de todo, tal vez seamos extraterrestres

Maikelnai´s Blog
Traducido de tgdaily
Por: Wolfgang Gruener para Tgdaily

Científicos del Imperial College de Londres afirman haber encontrado pruebas de que la vida en nuestro planeta no se originó “propiamente” en la Tierra. Por primera vez, afirman los científicos, se ha confirmado la presencia de un componente importante de nuestro material genético primigenio en unos fragmentos de meteorito de origen extraterrestre.

Todas las historias sobre extraterrestres que inundan las páginas de la prensa amarillista, tienen un peso insignificante si los hechos que relata Zita Martins (investigadora asociada al Departamento de Ciencias Terrestres e Ingeniería del Imperial College) resultan ser ciertos. Según los investigadores, al menos una parte de la materia bruta que, según se cree, estuvo implicada en la creación de las primeras moléculas de ARN y ADN podrían ser de origen extraterrestre.

Martins y sus colegas afirmaron haber descubierto uracilo y xantina, dos precursores de las moléculas que configuran el ARN y el ADN, y que reciben el nombre de nucleobases, en los fragmentos de una roca conocida como meteorito Murchison que cayó sobre Australia en el año 1969. Zita Martins explicó que “la primeras formas de vida pudieron haber adoptado a las nucleobases presentes en los fragmentos de meteorito para su uso en la codificación genética, lo cual les permitía transmitir con éxito sus rasgos a las generaciones posteriores”.

Aparentemente, los investigadores han logrado probar que las moléculas llegaron del espacio y que no son resultado de la contaminación una vez que el meteorito aterrizó en nuestro planeta. Los científicos creen que las lluvias de meteoritos fueron muy comunes hace varios miles de millones de años en la Tierra, Martins comenta: “hace entre 3.800 y 4.500 millones de años, cayeron a la Tierra grandes cantidades de rocas similares al meteorito Murchinson, justo en el momento en que las primeras formas de vida comenzaban a surgir”. En la nota de prensa emitida por el Imperial College puede leerse: “los fuertes bombardeos de aquellos tiempos podrían haber arrojado grandes cantidades de material meteorítico hacia la superficie de planetas como la Tierra y Marte”.

Mark Sephton, también del Departamento de Ciencias Terrestres e Ingeniería del Imperial College, cree que esta investigación es un paso importante hacia el objetivo final, comprender como pudo haber surgido la vida en la Tierra primigenia. “Ya que los meteoritos representan al material sobrante de la formación del sistema solar, los componentes clave de la vida – incluyendo las nucleobases – podrían haberse expandido por el cosmos”, comentó Septhon. “Como cada vez encontramos más y más materia prima para la aparición de la vida en objetos espaciales, la posibilidad de que la vida surja en todos aquellos lugares donde se de la química precisa, se hace más prometedora”.

Sus hallazgos aparecen publicados en la revista Earth and Planetary Science Letters.

13 de junio de 2008

No era un OVNI, sino un remache metálico


La NASA investiga durante horas un objeto que flotaba junto al 'Discovery'.- Su presencia no supone ningún peligro para el transbordador

Madrid.- No era un OVNI sino probablemente uno de los tres remaches metálicos del freno de cola del transbordador Discovery, según informa la página space.com. Los ingenieros de la NASA han determinado que el objeto que flota alrededor de la nave, y que les ha traído de cabeza durante horas, "no representa un grave problema", por lo que el aterrizaje de la nave se realizará mañana, como estaba previsto.

Imagen de la zona afectada enviada a la NASA- NASATV


Mark Kelly, el comandante de la sonda informó a la base de que en una inspección los astronautas habían encontrado un objeto desconocido, de poco menos de medio metro, flotando en la parte posterior de la cola de la nave, según la informa la propia NASA en su web.

En comunicación vía satélite la tripulación también ha informado de la existencia de "una protuberancia" que sobresalía en el borde a babor del timón, y se han enviado fotografías y un vídeo para que fueran analizados por los expertos en tierra. Este tipo de inspecciones son obligatorias desde el accidente del Columbia, en 2003.

La misión que lleva a cabo la sonda termina mañana, cuando la nave toque tierra alrededor de las 18:15 hrs (hora española). El Discovery ha acoplado con éxito un módulo japonés a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

Estos pequeños objetos preocupan a la NASA, pues podrían significar alguna avería en la nave espacial, aunque en ocasiones anteriores sólo han resultado ser pedazos de hielo o pequeños restos de plástico desprendido. El comandante también solicitó a la base permiso para detener momentáneamente los preparativos para el aterrizaje para sacar el brazo mecánico de la nave, equipado con una cámara de vídeo, y obtener "un mejor vistazo" del área en cuestión.

Un OVNI junto al Discovery


La tripulación detectó un objeto no identificado junto al timón. Todo apunta a que se trata de una pieza de la nave, que no afecta a la reentrada y aterrizaje.

Como si fuera el comienzo de la enésima invasión alienígena perpetrada desde Hollywood. Los astronautas Discovery detectaron un objeto no identificado en órbita en el espacio detrás del transbordador, y un abultamiento sobre el alerón de estabilización, anunció el viernes la Nasa.

"Después de un control de los reactores de dirección, rutinario en vísperas de un aterrizaje, la tripulación dijo haber detectado un objeto rectangular de 30 a 45 cm. de largo que se alejaba del transbordador, detrás de la parte posterior del ala derecha", informó la agencia espacial estadounidense en un comunicado.

"Poco después, la tripulación describió lo que calificaron de bulto en el lado izquierdo del alerón del timón del Discovery". Las imágenes han sido enviadas a la Tierra, donde los expertos las analizan mientras la tripulación continúa con las labores rutinarias para el aterrizaje previsto el sábado.

Imágenes del 'bulto' detectado por la tripulación del Discovery. NASA

Una pinza

El resultado preliminar, según reveló el control de Tierra al comandante de la nave, es que se trata de "una pinza procedente del timón de los frenos". Si se confirma este dato, no supondrá ningún problema para la reentrada y aterrizaje en Florida.

Si las condiciones meteorológicas lo permiten, el Discovery tocará suelo terrestre el sábado a las 15H14 GMT en la pista del Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral, para poner fin a una misión de 14 días, cuya meta principal fue la de trasladar e instalar el módulo presurizado del laboratorio japonés Kibo en la Estación Espacial Internacional (ISS).

Los astronautas también instalaron un módulo logístico presurizado de experimentación y almacenamiento de Kibo, que había sido trasladado hasta la ISS en marzo por el transbordador Endeavour.

12 de junio de 2008

El hombre perseguido por un O.V.N.I.


Los autocines cumplieron 75 años el 6 de junio: en ese día de 1933 se abrió el primero en Camden, Nueva Jersey (EEUU). En la imagen, cartel de 'El hombre perseguido por un O.V.N.I.'.

11 de junio de 2008

El primer anuncio dirigido a extraterrestres se lanzará este jueves al cosmos


Un grupo de expertos ultima el primer anuncio publicitario dirigido a extraterrestres que se lanzará el próximo jueves al cosmos, confirmó hoy a EFE el profesor Darren Wright, de la Universidad de Leicester (centro de Inglaterra).

"Todo marcha según lo previsto", declaró Wright, del departamento de Física y Astronomía de ese centro académico, quien participa en un proyecto.

El experto no duda de que será un "momento histórico", porque "es la primera vez que se envía un anuncio al espacio con el objetivo expreso de estar dirigido a una vida más allá de nuestro sistema solar".

El reclamo espacial corre a cargo de Doritos, la famosa marca de aperitivos hechos con harina de maíz, aceite y aditivos, que se ha asociado con los científicos de la Universidad de Leicester para marcar ese hito en la historia de la publicidad.

El aviso se transmitirá desde el Radar de Ultra Frecuencia de 500 Megahertzios del Centro Espacial de la Asociación Científica Europea de Radares de Dispersión Inconexa (EISCAT), radicado en el archipiélago ártico de Svalbard, entre Noruega y el Polo Norte.

El comercial va dirigido a posibles consumidores alienígenas de un sistema solar localizado a 42 años luz de la Tierra y cuyos planetas orbitan en torno a la estrella "47 Ursai majoris" (47 UMA), que se encuentra en al Constelación de la Osa Mayor.

Según los expertos, el mensaje publicitario, que viaja a la velocidad de la luz, no llegará a su destino hasta 2050, toda vez que una posible respuesta extraterrestre no alcanzará la Tierra antes de 2092.

El aviso, un vídeo televisivo de treinta segundos procedente de un concurso público abierto por la marca de aperitivos a través de Internet en el Reino Unido para que participen sus clientes, de modo que el ganador pueda mandar su idea a los confines del Universo.

El anuncio cósmico, "está actualmente siendo codificado (con un sistema binario que usa el 1 y el 0) por los lectores de EISCAT para su transmisión", precisó el profesor Wright.

En un comunicado divulgado por la Universidad de Leicester, Tony van Eyken, director de EISCAT, afirmó que el envío de esa publicidad al cosmos constituye un "paso grande y emocionante para todo el mundo en la Tierra".

Aunque habrá que esperar bastante para saber el resultado comercial del anuncio, la marca se ha comprometido, de momento, a hacer una donación a los astrónomos de Leicester, muy necesitados de fondos para descifrar los múltiples enigmas del espacio sideral.

7 de junio de 2008

Ovnis invaden la Red


Varios países abren espacios web para abordar el fenómeno

MÉXICO ("El Universal").- Una vez más la caja de Pandora se ha abierto. A la par de que se difunden fotografías del suelo marciano, enviadas por la sonda estadounidense Phoenix, y astrónomos descubren planetas con características similares a las de la Tierra, los gobiernos de Francia y Gran Bretaña han colocado en la Red una serie de documentos en los que se revela que ambos han investigado los presuntos avistamientos reportados por sus ciudadanos a las autoridades.

Hace dos semanas, justo en el momento en que El Vaticano negaba la existencia de objetos voladores no identificados (Ovnis), sin descartar la vida extraterrestre, Gran Bretaña difundió a través del sitio de su archivo nacional los cuestionarios que el Ministerio de Defensa elaboró para darle un seguimiento a la investigación.

Por ejemplo, en uno de los documentos se lee que el 27 de febrero de 1982, a las 00:30 horas en Eastern Avenue, Northampton, un matrimonio observó cómo un objeto largo con luces rojas en la parte superior, se movía de izquierda a derecha y de derecha a izquierda y se detenía de repente. Los testigos señalaron que el objeto parecía ser atraído por la antena aérea de televisión que estaba en la azotea de una casa.

En ninguno de los textos se mencionan los argumentos científicos para dichos fenómenos, pero al hurgar entre una de las fojas se encuentra la explicación del entonces Ministro de Defensa: la institución sólo realizaba esas investigaciones “para establecer si en los casos se revelaba, por ejemplo, alguna invasión a su espacio aéreo”.

Espacio en la web

Por su parte, desde febrero del año pasado, el país galo fue el pionero en crear un espacio específico para la consulta de los archivos que el Grupo de Estudios y de Información sobre los Fenómenos Aeroespaciales No Identificados (Geipan, por sus siglas en francés) ha obtenido a lo largo de cinco décadas de investigación.

En el sitio oficial del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), de quien depende el Geipan, el internauta encuentra una nota aclaratoria en cuanto a la denominación que dan los franceses a lo que comúnmente se denomina Ovnis: “La revisión de los testimonios y los resultados de las encuestas muestran que este término es inapropiado: en la mayoría de los casos, las observaciones describen fenómenos conocidos o desconocidos, generalmente luminosos; sin embargo, no existe la prueba de la presencia de un objeto específico”.

5 de junio de 2008

El contacto con una civilización extraterrestre podría ocurrir en cien años, según el presidente del Instituto SETI


María Jesús Ezquerro. - El ser humano será capaz de contactar por primera vez con vida inteligente extraterrestre en un plazo de cien años, más de una vida para el hombre pero "no más de una milésima de segundo en la escala del Universo", según Frank Drake, pionero en la búsqueda de civilizaciones fuera de nuestro planeta.

El presidente del Instituto SETI (Search for Extra-Terrestrial Intelligence) de EUA asegura, en una entrevista con EFE, que el tan esperado contacto con vida extraterrestre está cada día más cerca gracias a la evolución de la tecnología, que hace posible ahora contar con radiotelescopios cien mil millones de veces más potentes que los de los años 60, y capaces de recibir señales de radio y luminosas emitidas desde puntos muy alejados del universo.

Drake, autor de la célebre ecuación que calcula las civilizaciones extraterrestres que existen, está convencido de la existencia de otras culturas en alguno de los 280 sistemas planetarios que se han contabilizado hasta ahora.

"Cada semana descubrimos nuevos planetas. Y todo indica que la vida en ellos podría ser muy factible. La química de la vida es muy sencilla y se puede duplicar en planetas similares a la Tierra. Es por eso por lo que creo que hay vida al menos en forma microbiológica en mucho de los planetas que hemos descubierto", ha apuntado.

Pese a admitir que "es más difícil afirmar en cuántos casos esa vida podría haber evolucionado a formas inteligentes y con una tecnología que podamos detectar", no tiene dudas de que existen, sólo en la Vía Láctea, unas 10.000 civilizaciones.

El principal problema es que "no sabemos nada de ellas", subraya este científico de casi 80 años, que ha visitado Barcelona para pronunciar una conferencia en CosmoCaixa.

Es por ello por lo que el esfuerzo de centros como el SETI, volcados en la búsqueda en el universo de un eco de vida no terrestre, está centrado en conseguir aparatos lo suficientemente sofisticados como para captar señales codificadas como una señal de televisión, lo que para Drake sería algo así como una panacea.

"Si pudiésemos detectar la señal de televisión de una civilización extraterrestre podríamos aprender todo lo bueno que tienen, podríamos deducir todo al instante, sin necesidad de enviar un mensaje y esperar millones de años a obtener una respuesta", afirma este científico.

En 1974, Drake transmitió un mensaje codificado a través de ondas electromagnéticas a la constelación de Hércules, donde muchos científicos creen en la posibilidad de que haya vida.

Existen numerosos proyectos SETI que tratan de encontrar vida extraterrestre inteligente, ya sea por medio del análisis de señales electromagnéticas capturadas en distintos radiotelescopios, o bien enviando mensajes de distintas naturalezas al espacio con la esperanza de que alguno de ellos sea contestado.


Hasta la fecha, sin embargo, no se ha detectado ninguna señal de claro origen extraterrestre, sin incluir la aún sin definir Señal WOW!

La actividad del SETI, que adquirió notoriedad con la película "Contact", protagonizada por Jodie Foster, está sufragada completamente desde hace años por fondos privados, pese a que los primeros proyectos, durante los años 70, surgieron auspiciados por la NASA.

Uno de los más famosos, SETI@Home, es apoyado por millones de personas de todo el mundo mediante el uso de sus ordenadores personales, que procesan la información capturada por el radiotelescopio de Arecibo, emplazado en Puerto Rico y el más potente del planeta.

Frank Drake defiende que si encontramos otras civilizaciones sería posible aprender cosas muy útiles como, por ejemplo, cómo producir energía de la fusión nuclear, y buscar la manera de paliar el hambre o las catástrofes naturales, además de buscar alternativas para nuestro futuro, amenazado por el previsto crecimiento del Sol en pocos millones de años.

Contacto con extraterrestres, en 100 años

Redacción / El Economista
Con información de EFE

Barcelona.- El ser humano contactará con vida inteligente extraterrestre en un plazo de 100 años, un tiempo que representa más de una vida para el hombre, pero que no es "más de una milésima de segundo en la escala del Universo".

Así lo afirma Frank Drake, presidente del Instituto SETI (Search for Extra-Terrestrial Intelligence) de Estados Unidos y pionero en la búsqueda de civilizaciones fuera de nuestro planeta, en una entrevista con Efe en la que asegura que este viejo anhelo del hombre está cada vez más cerca gracias a los avances tecnológicos.

Hoy se cuenta con radiotelescopios 100,000 millones de veces más potentes que en los años 60 y capaces de recibir señales de radio y luminosas emitidas desde puntos muy alejados del Universo.

Drake, autor de la célebre ecuación que calcula las civilizaciones extraterrestres que existen, está convencido de la presencia de otras formas de vida en alguno de los 280 sistemas planetarios que se han contabilizado hasta ahora.

"Cada semana descubrimos nuevos planetas. Todo indica que la vida en ellos podría ser muy factible. La química de la vida es muy sencilla y se puede duplicar en planetas similares a la Tierra. Es por eso que creo que hay vida al menos en forma microbiológica en mucho de los planetas que hemos descubierto", dice.

Pese a admitir que "es más difícil afirmar en cuántos casos esa vida podría haber evolucionado a formas inteligentes y con una tecnología que podamos detectar", no tiene dudas de que existen, sólo en la Vía Láctea, unas 10,000 civilizaciones.

El principal problema es que "no sabemos nada de ellas", subraya este científico de casi 80 años, que ha visitado Barcelona para pronunciar una conferencia en el museo de Ciencia CosmoCaixa.

El esfuerzo de instituciones como el SETI, volcados en la búsqueda en el Universo de un eco de vida no terrestre, está centrado en conseguir aparatos suficientemente sofisticados que permitan captar señales codificadas como una señal de televisión, lo que para Drake sería algo así como una panacea.

"Si pudiésemos detectar la señal de televisión de una civilización extraterrestre, podríamos aprender todo lo bueno que tienen, podríamos deducir todo al instante, sin necesidad de enviar un mensaje y esperar millones de años a obtener una respuesta", afirma este científico.

En 1974, Drake transmitió un mensaje codificado a través de ondas electromagnéticas a la constelación de Hércules, donde muchos científicos creen en la posibilidad de que haya vida.

Existen numerosos proyectos del SETI que tratan de encontrar vida extraterrestre inteligente, ya sea por medio del análisis de señales electromagnéticas capturadas en distintos radiotelescopios o del envío de mensajes de distintas naturalezas al espacio con la esperanza de que alguno de ellos sea contestado.

Pero hasta la fecha no se ha detectado ninguna señal de claro origen extraterrestre.

La actividad del SETI, que adquirió notoriedad con la película "Contact", protagonizada por Jodie Foster, está sufragada completamente por fondos privados, pese a que los primeros proyectos, durante los años 70, surgieron auspiciados por la NASA, la agencia espacial estadounidense.

Uno de los proyectos más conocidos, SETI@Home, es apoyado por millones de personas de todo el mundo, que prestan sus ordenadores para procesar la información capturada por el radiotelescopio de Arecibo (Puerto Rico), el más potente del planeta.

Drake defiende que si encontramos otras civilizaciones será posible aprender cosas muy útiles.

Por ejemplo, cómo producir energía de la fusión nuclear y buscar la manera de paliar el hambre o las catástrofes naturales, además de buscar alternativas para nuestro futuro, amenazado, muy a largo plazo, por el previsto crecimiento del Sol.

2 de junio de 2008

¿Y qué más da si estamos solos?

Diario de Yucatán
Por: Carlos Alberto Montaner
Fuente: Firmas Press

El mensaje es claro

Madrid, España.- La discusión se ha posado en los periódicos y en las universidades como la nave “Phoenix” en la superficie de Marte: ¿hay vida en ese sitio inhóspito? Si hay vida, y si la que encuentran es como la de nuestro planeta, aunque sea en forma muy elemental, es posible suponer que también existe en otras partes del universo y puede haber evolucionado de manera parecida a como sucedió en la Tierra. Los teólogos del Vaticano, que finalmente han aceptado a Darwin, ya han advertido que la evolución (a la que a estas alturas es muy difícil oponerse) no niega la existencia de Dios. En esta nueva teología, Dios, sencillamente, desencadenó el proceso. ¿Para qué? Nadie sabe. Ni siquiera los teólogos, personas asombrosas que, como algunos políticos, no conocen la incertidumbre.

Tal vez esa es la pregunta absurda: ¿para qué? Hasta ahora la vida parece ser un raro proceso de oxidación que le sucede a la materia en ciertas condiciones excepcionales. Por razones que no entendemos, algunas moléculas, en circunstancias muy especiales, desencadenan un proceso químico que, a lo largo del tiempo sideral, evoluciona de formas caprichosas hasta convertirse en esponjas, tulipanes o personas, por sólo citar tres criaturas curiosas entre los millones de seres que pueblan nuestro mundo. Nadie sabe, tampoco, si detrás de esa lenta mutación de los seres vivos está el azar o el “diseño inteligente” de una voluntad divina, pero resulta difícil entender qué animó al Creador a diseñar inteligentemente, por ejemplo, los 200 virus que provocan el catarro. Hace millones de años que estos molestos retoños de la evolución nos tienen moqueando. ¿Para qué? Tampoco se sabe.

No todo, sin embargo, es desconocido. La ciencia, por lo menos, cree saber dos cosas que por una punta se complementan y por la otra se adversan. La primera es una vieja observación que nadie discute: la vida, ese proceso de oxidación, siempre está destinada a morir. Se acaba. Pero la materia, de donde viene la vida, como probó Lavoisier en el siglo XVIII, no desaparece, sino se transforma. Se convierte en otra cosa. En energía, por ejemplo, porque masa y energía, como nos enseñaron en la adolescencia, son dos expresiones del mismo fenómeno. O sea, el destino de todo lo que vive es desaparecer, pero el destino de todo lo que no vive es perdurar.

Hay algo un tanto patético en nuestra necesidad psicológica de encontrar vida en el espacio, como si la ocurrencia de este fenómeno tuviera una trascendencia especial, sin advertir que mucho más notable que la aparición de algún rasgo vital en Marte es la mera existencia de esa enorme bola de materia inorgánica, sujeta al misterio de la gravedad, hoy compacta, ayer gaseosa, hoy helada, ayer ardiente, compuesta con el prodigioso misterio de las partículas subatómicas, organizadas en átomos e integradas en moléculas, que viaja y gira ciegamente en el espacio, dentro de un sistema solar que es, a su vez, sólo un rincón diminuto en una galaxia insignificante. Ante ese espectáculo increíble de fuego, velocidad y espacio: ¿qué importancia puede tener que exista o no ese asunto menor, esa pequeña anécdota a la que llamamos vida, destinada, en cualquier caso, a desaparecer? Cuando era un niño de ocho años, mi tío Pepe Jesús me llevó a ver una película que estuvo a punto de provocarme un infarto de la vejiga: “El día que paralizaron la Tierra”. Se trataba de una nave de Marte que aterrizaba en Washington en son de paz, cerca de la Casa Blanca, y a partir de ese punto los americanos se equivocan, como hoy en Iraq, y se arma la de Dios es Cristo.

En aquella época casi todo el mundo estaba seguro de que el universo estaba poblado por seres muy desarrollados y malvados dispuestos a hacernos papilla, todas las semanas aparecía un ovni en México, y no faltaban los secuestrados por naves espaciales, nuestros primeros astronautas, que eran gentilmente devueltos a la Tierra por unos seres pequeñitos y cabezones con vocación de taxistas, tras darles un paseo por las estrellas.

Muchos años más tarde, cuando enseñaba en una universidad en Puerto Rico me enteré de que en Arecibo, una de las ciudades de la isla, funcionaba la más poderosa antena radioastronómica del mundo, febrilmente dedicada a enviar señales a los confines del universo para tratar de hallar una respuesta inteligente que nos confirmara que no estábamos solos en el espacio. Por lo visto, los mensajes nunca fueron respondidos, probablemente porque no había nadie ni nada que pudiera captarlos.

Hasta ahora la lección parece muy clara: estamos solos. ¿Y qué?

1 de junio de 2008

El color de las plantas extraterrestres

El color de las plantas extraterrestres Kiang, Nancy Y.
Revista Investigación y Ciencia: 381 - JUNIO 2008

En otros mundos, los vegetales podrían ser rojos, azules o negros.

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La posibilidad de hallar vida extraterrestre ya no pertenece sólo al ámbito de la fantasía científica o de los cazadores de ovnis. En lugar de esperar a que vengan los alienígenas, somos nosotros quienes los estamos buscando. Puede que no descubramos civilizaciones técnicamente avanzadas, pero podemos rastrear "bioseñales", señales físicas y químicas de procesos biológicos fundamentales.

Allende el sistema solar, los astrónomos han descubierto más de 200 mundos que orbitan alrededor de otras estrellas. Nos referimos a los planetas extrasolares. Aunque no sabemos todavía si esos planetas albergan vida, descubrirlo es sólo cuestión de tiempo. En julio de 2007, se confirmó la presencia de vapor de agua en un planeta extrasolar, al observar el paso de la luz de las estrellas a través de la atmósfera del planeta. En la actualidad, las agencias espaciales están desarrollando telescopios para buscar, mediante la observación de espectros lumínicos, signos de vida en planetas del tamaño de la Tierra.

La fotosíntesis, por ejemplo, produciría bioseñales conspicuas. ¿Cuál es la probabilidad de que opere la fotosíntesis en otro planeta? Muy elevada. En la Tierra, el proceso resulta tan eficaz, que constituye el fundamento de casi toda forma de vida. Aunque ciertos organismos viven gracias al calor y el metano que arrojan los humeros hidrotermales oceánicos, los ricos ecosistemas de la superficie del planeta dependen de la luz solar.