23 de febrero de 2009

"A la vida extraterrestre habría que buscarla en nuestro planeta"


ENTREVISTA CON EL FISICO AUSTRALIANO PAUL DAVIES

Según este investigador, otras formas de vida podrían estar ahora mismo en la Tierra

Hablar sobre vida extraterrestre puede ser riesgoso. El tema se desliza sobre la delgada frontera entre "especulaciones a lo Fabio Zerpa" y razonamientos de renombrados astrofísicos que, últimamente, acentúan la idea de que, sí, seguro que hay vida en otros planetas. El prestigioso físico australiano Paul Davies comenta estos temas con naturalidad. En una entrevista telefónica con Clarín, expuso su teoría de la "vida oculta", que plantea la posibilidad de que exista vida extraterrestre, pero en la Tierra.

¿En qué se basa su teoría de Shadow life (Vida oculta)?

La mayoría de los biólogos asume que la vida en la Tierra proviene de un antepasado común. Eso quizá sea cierto en cuanto a las formas de vida que ya conocemos. Pero la mayoría de las formas de vida en la Tierra son microorganismos y apenas conocemos el 1 % de ellos. Ignoramos qué es el resto. Ocurre que podríamos saberlo a través de la simple observación; pienso que es probable que provengan de una génesis diferente, es decir, que estén basados en una bioquímica distinta. Hay una idea muy extendida entre los biólogos: que las formas de vida se expanden por el Universo en condiciones similares a las de la Tierra. Creen que si encontramos en la galaxia otro planeta parecido al nuestro es factible que exista vida allí. Pero eso es sólo una creencia, no hay una prueba científica. Y bueno, si es verdad que la vida puede emerger fácilmente en un planeta similar a la Tierra, ¡no hay planeta tan parecido a la Tierra como la Tierra misma! Por eso pienso que a la vida extraterrestre habría que buscarla también en nuestro planeta.

¿Usted piensa que nuestra concepción de la vida está demasiado centrada en la que conocemos?

Es inevitable que si nuestras técnicas están diseñadas para buscar formas de vida similares a las que conocemos no encontremos nunca otras formas de vida. Podemos imaginar organismos que pertenezcan a una "biósfera oculta" donde habrían sobrevivido organismos originados a través de otro tipo de génesis y que posean una estructura molecular distinta, al revés de la nuestra. Entonces, nuestros microscopios que apuntan a las moléculas tal cual como las conocemos, serían incapaces de encontrar microorganismos con otra bioquímica. Si nuestras técnicas buscan una determinada estructura molecular nunca van a poder encontrar una estructura molecular alternativa.

¿Cómo y dónde cree que podemos empezar a buscar?

Se pueden formular dos hipótesis. Una es que las formas de vida alienígenas estén ecológicamente aisladas. En ese caso tendríamos que considerar los lugares más inhóspitos, como los desiertos, las salinas u otras áreas con alta presión atmosférica, altas temperaturas o radiaciones. Para buscar esa bioquímica alternativa podemos suponer que alguno de los elementos usados para la vida, como el carbono, el oxígeno, el hidrógeno o el fósforo pueden ser reemplazados por algún otro elemento. Un buen ejemplo de eso es el arsénico, que es un veneno para los humanos pero que tiene propiedades que ofrecen excelentes condiciones de vida para algunos microbios. Hay un lago altamente contaminado por arsénico en California, el Lago Mono, donde se han encontrado microorganismos que obtienen su energía del arsénico. Pero no lo incorporan a su organismo sino que lo vuelven a escupir. Por otro lado, podría ser que estas formas de vida alien estén rodeándonos. Entonces sería difícil detectarlas. Tendríamos que encontrar una manera de filtrar todo nuestro ambiente. Este proceso ya fue empleado en la búsqueda de organismos desconocidos en aguas marinas.

Usted adscribe a la teoría de transpermia, la idea de que la vida pueda provenir de Marte y haya viajado hasta la Tierra a través de asteroides. ¿Cómo se vincula ese postulado con su teoría?

No sabemos dónde se originó la vida. Lo que debemos confirmar es si ya se originó varias veces. Puede ser que haya sido en Marte y se haya trasmitido a la Tierra o al revés. Las dos teorías son verosímiles. El lugar de origen no es tan importante como saber cuántas veces se generó.

"Es un planteo interesante"

"Buscar algo que no sabemos bien qué es y de lo que ni siquiera tenemos una mínima pista de su actividad, sólo es alimento para la especulación. Y cruza fácilmente el límite de la realidad para entrar en la fantasía", sostiene Roberto Venero, astrónomo de la Universidad Nacional de La Plata. Se refiere a las ideas de Paul Davies, quien cree que habría que buscar aquí, en la Tierra, vida alienígena. Para el astrofísico Alejandro Gangui,"la idea de que formas de vida con una bioquímica diferente de la conocida en la Tierra puedan co-habitar con organismos ordinarios en nuestro planeta, es un planteo interesante". Y agrega: "Davies propone esfuerzos para tratar de detectarlas, pero ¿dónde buscar? Encontrar un microorganismo así sería un raro hallazgo. Pero años de experiencia indican que la realidad es más rica que la ficción, quién sabe".

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