22 de abril de 2009

Secretos, ovnis e historia en Área 51

Por: Malen Ruiz de Elvira

Aunque sigue sin existir oficialmente, Área 51 es la base secreta más famosa del mundo y ha dado lugar a innumerables leyendas o mitos, de los que los más conocidos se refieren al avistamiento de ovnis e incluso a la captura de extraterrestres. Ahora se está empezando a conocer en parte lo que pasaba en ese lugar del desierto de Nevada (EE.UU.) hace 50 años, ya que se están desclasificando algunos documento secretos de la época, y lo que está emergiendo puede resultar tan intrigante para los que se interesan por la historia de la ciencia y la tecnología como resulta para los aficionados a las teorías de la conspiración cualquiera de las leyendas que generaron indirectamente aquellas actividades, en plena guerra fría. No es probable que las nuevas informaciones disuadan a estos últimos de su convencimiento de que allí pasaban cosas del estilo de las que recogía con gran acierto la película "Encuentros en la Tercera Fase", pero los aficionados a la historia y a la ciencia estamos de enhorabuena.

Aunque las instalaciones se ven claramente hasta en Google Earth, el Gobierno de Estados Unidos sigue negando la existencia de la base militar Área 51, situada entre una instalación de la Fuerza Aérea y un antiguo campo de ensayos nucleares. Obligados durante 50 años a no hablar del tema ni siquiera con su familia, los supervivientes de los trabajadores de los años cincuenta ya pueden comentar su labor de entonces, y, a pesar de su avanzada edad, algunos altamente cualificados han mostrado un gran interés en hacerlo. Sus declaraciones están publicándose en varios medios de comunicación de Estados Unidos, entre los que destaca "Los Angeles Times". Habrá que esperar a que los historiadores realicen su trabajo sobre esta época, como lo han hecho con el Proyecto Manhattan o el proyecto de bomba atómica nazi, pero lo que cuentan estos ancianos es ya un aperitivo fascinante. Por lo pronto, muchos de los ovnis (objetos volantes no identificados, que no objetos extraterrestres) vistos, sobre todo desde aviones, en aquella zona ya tienen nombre provisional, el avión experimental Oxcart, capaz de volar a Mach 3 (tres veces la velocidad del sonido).

La investigación con fines militares tiene el atractivo de que los fondos disponibles permiten en muchas ocasiones hacer avanzar el conocimiento mucho más rápidamente que en el ámbito civil. En muchos casos, los resultados se han podido trasladar beneficiosamente al mundo civil. Como aspecto negativo, y además de los reparos éticos que cada uno pueda tener, la falta de transparencia intrínseca y de control externo hace desconfiar de que los fondos se utilicen de la mejor manera posible. Son muchos los casos en que se ha demostrado, por ejemplo, una mala selección inicial de los proyectos a llevar a cabo que han desembocado en rotundos fracasos, que apenas han sido conocidos fuera del ámbito militar.

Ahora, a través de las declaraciones de algunos de los científicos e ingenieros implicados en el proyecto Oxcart, podemos saber que a finales de los cincuenta, la CIA reunió en Área 51 un equipo de 200 expertos en distintas áreas para desarrollar un avión que no pudiese ser detectado por los radares soviéticos. Que una de esas áreas de investigación era la de combustible, porque el avión volaba tan alto, tan rápido y alcanzaba tanta temperatura que el combustible normal explotaba. Que había bases por todo el mundo que disponían de ese combustible especial para repostar. Que el avión, cuyo fuselaje era de titanio, tenía una panza enorme, en forma de disco, y que, visto desde abajo por el piloto de una aerolínea, atravesando el cielo a una velocidad enorme, era inevitable que fuera clasificado como ovni. Tan inevitable que la Fuerza Aérea de Estados Unidos no tuvo más remedio que abrir un catálogo de avistamientos que ahora suma 74.000 páginas y que se cerró en 1969, curiosamente sólo un año después de que dejaran de volar los aviones Oxcart.

También hay datos más anecdóticos, como que la CIA utilizaba el suero de la verdad sobre los pilotos en apuros de este avión, o que efectivamente, como indicaban los rumores, casi todas las instalaciones están unidas por túneles. Y otros menos anecdóticos, como que se hacía mucha ingeniería inversa (deducción del diseño y materiales originales a partir del producto terminado), por ejemplo sobre el caza soviético MiG. Y ahora mismo, los programas actuales de investigación militar que se realizan en Área 51 siguen siendo de los más secretos del mundo, y muy pocos saben si hay otro proyecto tipo Oxcart en marcha que esté dando lugar a nuevas leyendas.

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