18 de agosto de 2009

Los ovnis ya no son lo que eran

EMILI J. BLASCO

Extraterrestres con cabeza en forma de limón, platillos volantes que parecen magdalenas, seres de otros mundos a los que les gusta el rock... El Ministerio de Defensa británico ha desclasificado una nueva entrega de sus archivos secretos relacionados con la visión de objetos voladores no indentificados y el supuesto contacto con alienígenas. Frente a los fantásticos relatos de supuestos testigos de hechos extraordinarios, Defensa mantiene que «no hay evidencia en absoluto que sugiera que vida inteligente del espacio exterior o naves alienígenas han aterrizado en nuestro planeta». La única evidencia, en realidad, es una directa relación, aunque imperfecta, entre los éxitos de taquilla de ciertas películas de ciencia ficción y el número de ovnis que la gente cree ver. De hecho, según la BBC, la forma que en cada época presenta los extraterrestres y sus naves evoluciona de modo paralelo a la distinta apariencia que les dan las películas y las series de televisión.

La piel, al rojo vivo

Uno de los casos más llamativos entre la documentación ahora desclasificada es el relato que en mayo de 1995 hicieron dos jóvenes tras irrumpir por la noche en una comisaría rural de Inglaterra. Habían visto un ovni volando sobre un campo y cuando los extraterrestres les llamaron para llevárselos habían salido corriendo. «Su piel se puso de un rojo vivo», escribió el inspector en su informe, «vieron un objeto plateado oscuro con forma de platillo invertido, incandescente por debajo. El objeto tenía un altura de cuatro casas y estaba a 40 pies sobre ellos. Entonces, aunque reacios, siguieron andando hasta que una voz que procedía de una cabeza con forma parecida a un limón, que apareció por debajo de la máquina, les dijo "os queremos, venid con nosotros"». Cuando al día siguiente los agentes fueron al lugar se encontraron con un granjero que aseguró haber estado todo el tiempo trabajando en el campo sin haber visto nada inusual

Dentro del círculo, un «marciano» se pasea como Pedro por su casa por un parque de Santiago de Chile. ABC

Otro de los incidentes se refiere al testimonio de dos chicas que en 1994 aseguraron haber visto un ovni sobre el escenario del Festival de Glastonbury. Cuando se volvieron a las personas que estaban a su lado para verificar lo que habían visto, «nadie se había fijado o no le habían dado importancia». Los alienígenas no llevarían puestas las «wellies», pues no estaban en el barro, pero al parecer tenían interés por el rock.

Se trata de dos de los más de 800 casos extraños registrados entre 1993 y 1996, recogidos en informes que superan el total de cuatro mil páginas y que ahora abren el Ministerio de Defensa y los Archivos Nacionales. Desde mayo del año pasado, las autoridades británicas han realizado ya cuatro entregas de este tipo de documentación.

La decisión de abrir los archivos siguió a la adoptada el año anterior por Francia. En realidad, el fenómeno Ovni dejó de preocupar hace tiempo a los Estados Mayores de los principales países. Pero si Estados Unidos dio por cerrada la discusión sobre los extarrestres ya en los años 60, Londres continuó manteniendo una unidad para investigar alegaciones sobre este tipo de fenómenos, en parte por el rigorismo del funcionariado ministerial británico, que en 1979 llevó a indicar en una nota oficial que «el Gobierno de Su Majestad no ha recibido ninguna aproximación por parte de gente del espacio exterior».

Entre los sucesos investigados hubo un 10 por ciento que no tuvieron aparente explicación lógica, aunque nunca se encontraron pruebas de vida extraterrestre. En la mayoría de las situaciones se trató de luces procedentes de aviones, de reflejos de «basura» de satélites y de extrañas manifestaciones climatológicas.

Así, en 1993 y durante un espacio de más seis horas, una treintena de personas en el centro de Inglaterra vio una serie de luces brillantes, lo que llevó al Ministerio de Defensa a abrir una investigación. Finalmente se concluyó que había sido un cohete ruso que volvía a la atmósfera después de haber puesto en órbita un satélite. Otra investigación trató de encontrar explicación a la visión que varias personas habían tenido en 1993 y 1994 de un objeto oval sobre Londres. Quedó establecido que se había tratado de un avión de Virgin que había sobrevolado la ciudad para anunciar el lanzamiento del Ford Mondeo.

También una explicación simple -la broma gastada por dos oficiales estadounidenses encendiendo y apagando las luces de su coche- fue la explicación final para un caso que alarmó al Gobierno británico. El llamado «incidente Rendlesham» de 1980 hizo sospechar sobre la entrada en espacio aéreo del Reino Unido de algún avión enemigo. En 2003, dos policías estadounidenses que habían servido como guardas de seguridad de la base aérea de Woodbridge confesaron ser los causantes de la alarma.

Verde que te quiero verde

La mayoría de los testimonios resultaron poco creíbles desde el principio. Entre los recogidos en anteriores desclasificaciones destaca el de un pescador que en 1985 aseguró haber sido secuestrado por «hombrecitos verdes». Según el hombre, los extraterrestres le dejaron marcharse cuando supieron que tenía 78 años. «Eres demasiado viejo y débil para nuestros propósitos», le dijeron.

Ese mismo año otro hombre aseguró haber visitado varias bases de alienígenas en Inglaterra, y trató de preparar una entrevista entre representantes del Gobierno y un extraterrestre conocido suyo llamado Algar, quien supuestamente fue asesinado por sus compañeros antes de que el contacto pudiera realizarse.

«Cuanto más vida exterior se cubre en películas y series, más al cielo mira la gente», afirmaba ayer a la BBC el profesor David Clarke, un experto en este fenómeno. Uno de los años que más testimonios se recogieron fue 1996 (se avistaron ovnis en 609 ocasiones, frente a las 117 del año anterior), precisamente cuando se produjo el estreno de la película «Independence Day», que presentaba una invasión de extraterrestres, y la serie «Expediente X» alcanzaba las mayores cotas de popularidad en el Reino Unido. Algo parecido ya había sucedido en 1978, coincidiendo con la proyección en los cines de «Encuentros en la tercera fase», de Spielberg. Ese año hubo 750 supuestos incidentes.

«Obviamente, las películas y los programas de televisión aumentan la conciencia sobre los ovnis», según el profesor Clarke, «y es fascinante ver cómo esto parece llevar a la gente da dar cuenta de lo que han visto». «En la década de 1950 había ovnis con botones selectores que se encendían y apagaban como en las películas de la serie B de entonces, y los alienígenas tendían a venir de Venus y Marte. Esto termina a finales de los años 60 cuando nos damos cuenta de lo inhóspito que son esos lugares. Desde mediados de los 80 se empiezan a ver objetos de forma triangular, coincidiendo con la era del aviónsigiloso estadounidense. Creo que está claro que la gente ve lo que espera ver». La correlación, de todos modos, no es perfecta, y en 1982, el año del estreno de «E.T.», no hubo especial alarma sobre ovnis.

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