10 de diciembre de 2009

Nuevas pistas sobre la extraña luz que ha conmocionado a los noruegos

CARMEN VILLAR MIR
ESTOCOLMO

Sigue el misterio y los noruegos, que tradicionalmente cuentan con una de las más altas competencias del mundo en las cuestiones técnico-astrológicas, no encuentran explicación alguna a la misteriosa luz que apareció en el cielo el miércoles a las 07.50 cerca del puerto Este al sur de Tröndelag, provincia de Finnmark. Nadie ha podido desvelar su procedencia o que clase de luz era. Ni los meteorólogos, los astrónomos, el Departamento de Física y Tecnología de la Universidad de Tromsö o los profesionales en fenómenos extraños de las Fuerzas Armadas de Noruega, Finlandia y Suecia, han hallado una solución lógica al misterio.

Tampoco se explican el místico suceso los observadores de las Torres de control del tráfico aéreo de Escandinavia o los técnicos de Andøya (Rocket Range, ARR) estación espacial noruega, a 2 gr. Norte del Círculo Polar Àrtico, desde donde la ESA, NASA, y JAXA, entre otros, lanzan misilies y cohetes de gran potencia. Deshechada la idea de que fuera un meteorito o bola de fuego por su duración y su color, esos científicos opinan «con reservas» que podría tratarse de un cohete lanzado desde Rusia.

Y, mientras se especula sobre el origen de esa potente llama verde y se espera que alguien confirme su origen, sigue en aumento el nerviosismo de los encargados de la seguridad del hombre más poderoso de la Tierra que se encuentra en Oslo para recibir el premio Nobel de la Paz.

Apareció de forma repentina y se prolongó, con gran intensidad, alrededor de tres minutos. Cientos de personas que siguen bloqueando la Central de Alarmas del Instituto Meteorológico Nacional, expresan miedo y preocupación a la vez que siguen mandando videos y fotografías de lo ocurrido. Los investigadores, en reunión de urgencia, estudiaron material de varias clases para descifrar el misterio. Tras varias horas de intenso análisis, el astrónomo Knut Jørgen ødegaard dió su opinión: «Pensamos que la luz llegó de la tierra. Su posición determina que salió del territorio ruso. Dada su altura, el movimiento de arriba abajo en la atmófera y el circulo verdoso alrededor del núcleo luminiscente, que podía ser el gas que se dispersa en la atmósfera cuando se lanza un misil, puede haber provenído de un cohete.»

Los rusos se hacen los suecos

El agregado de Prensa de la Embajada rusa en Noruega, Vladimir Isupov, fiel a la política rusa de informar lo menos posible, jura y perjura que nadie sabe en su sede diplomática de donde llegó la aureola. Pero a pesar de esa negación, el Teniente Coronel, John Espen Lien, del Estado Mayor Operativo de Bodø, que calificó ayer el fenómeno de «preocupante y misterioso» ha informado (tras consultar a sus colegas suecos y fineses) que aunque nadie ha visto con anterioridad nada igual y que dado que no tiene que ver con la Aurora Boreal o los meteoritos o globos de fuego, el fenómeno se debe a alguna actividad militar rusa. También piensa, aunque no lo puede confirmar, que parece obvio que viene de la tierra, ya que los apariciones que llegan del espacio se comportan de forma diferente: «Eso quiere decir que «podría haber sido un misil ruso intercontinental (tal vez fallido) lanzado desde el Mar Blanco en Arkhengelsk».

Y, mientras se especula sobre el origen de esa potente llama verde y se espera que alguien confirme su procedencia, aumenta el nerviosismo entre los encargados de la seguridad del hombre más poderoso de la Tierra.

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